Cuando un corazon se rompe, siempre o casi siempre puede arreglarse.



martes, 2 de noviembre de 2010

La muerte del cazador-


Todavia recuerdo mis ultimas horas. Recuerdo las nubes sobre mis hombros que amenazaban con arruinar mis intenciones. Atentando con su llanto con mis ganas de dejar de ser yo. Delante mio, el muelle, desolado como cada sabado despues del atardecer. Caminando muy lentamente llegue hasta el borde, ate mis pies en un extremo de la soga y el otro extremo a un viejo cofre repleto de regalos de un pasado no muy lejano. Recuerdo la lluvia. Recuerdo el mar. Recuerdo las gaviotas. Recuerdo como se alejaban de la orilla. Recuerdo como yo me alejaba de la orilla. Recuerdo como fui cayendo hacia el fondo. Recuerdo como iba olvidando tus besos, tus abrazos. Recuerdo como iba quedando inconsciente, casi sin aire. Y lo ultimo que recuerdo es que no estuviste ahi cuando mas te necesite...

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